En la primera Aliya de Miketz nos cuenta sobre dos sueños que tuvo el faraón. El primero de ellos, siete vacas hermosas y grandes salían del río nilo y otras siete vacas delgadas y feas también salían del Nilo. Estas últimas, se comieron a las vacas gordas. El segundo sueño, el faraón vio siete espigas de trigo grandes y hermosas y luego siete espigas de trigo pequeñas y de mal aspecto. Estas últimas se tragaron a las siete espigas grandes y sanas. El faraón llamó a sus sabios para que le descifraran sus sueños pero ninguno de ellos los pudo interpretar. El jefe de los vinateros se acordó de cuando él estuvo en la cárcel con Yosef y como este le interpretó su sueño y como se cumplió lo que él había dicho. El faraón mandó a sacar a Yosef de la cárcel y lo trajeron delante de él.